martes, 9 de junio de 2009

la mision del tapon

El mejor tapón es aquel que sella perfectamente la botella sin desvirtuar las características del vino y que, en el caso de los vinos pensados para evolucionar en botella, no interfiere en la crianza reductiva (transformación de las características del vino en ausencia de oxígeno) que se produce en el interior de la botella, ni la altera.
Cuando el sumiller nos da a probar un vino en el restaurante, el defecto más habitual que solemos encontrar y que nos lleva a devolver la botella es ese olor como a moho, humedad o cartón mojado tan desagradable y que casi todo el mundo identifica fácilmente como “corcho”.
Ese “corcho” ha traído loca a la industria vinícola durante los últimos años. Más aún desde que se ha estudiado en toda su extensión sus orígenes y su alto poder contaminante. Conocido como TCA (el nombre técnico es 2, 4, 6 tricloroanisol), su origen está asociado al uso de sustancias con contenido de clorofenoles, empleadas de forma habitual en el tratamiento de maderas hasta su prohibición en los noventa. Aunque luego se ha sabido que el corcho no es el único elemento de transmisión (están los jaulones y cajas de madera utilizados para almacenar botellas, las barricas, las propias botellas o incluso la madera utilizada en la construcción de las bodegas), sí que es de los pocos elementos sobre los que el bodeguero no tiene control o capacidad de actuación.
El TCA es detectable para el olfato humano en concentraciones tremendamente pequeñas. Sin embargo, dependiendo de su mayor o menor presencia el efecto puede ir desde un obvio olor a “corcho” a una degradación del vino (puede aparecer plano, apagado, sin fruta... casi como si estuviera enfermo) que muy pocos (ni siquiera los profesionales) podrían identificar como TCA. Y no cabe duda que para muchos elaboradores es peor que un consumidor recuerde que uno de sus vinos estaba “horrible” a que simplemente comente que le salió una botella con “corcho”.
La incidencia de este problema sigue sin determinarse con exactitud. Hay datos para todos los gustos procedentes de fuentes diversas, pero si se quieren quedar con uno reciente, casi el 4% de las 13.000 muestras enviadas para el concurso de vinos más grande el mundo, el International Wine Challenge, estaban afectadas por TCA. No es extraño, pues, que hayan aparecido otras alternativas.
fuente:todovino.com

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