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viernes, 27 de abril de 2012

vino concentrado para cocinar

Para los que creían que ya estaba todo inventado, ahí va una perla: Ana Serrano Mordillo, licenciada en Biología y Enología por la Universidad de Extremadura, ha decidido “rizar el rizo” con la novedosa idea de concentrar vino tinto y envasarlo en cápsulas monodosis. Su ingenio le ha valido un contrato en el Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (CTAEX), que es la recompensa de uno de los galardones de los VII Premios a la Innovación Tecnológica Agroalimentaria en la categoría de Estudiantes, organizado precisamente por este organismo.
Con este invento ha pretendido adaptar la gastronomía vitícola al ritmo vertiginoso de la vida diaria actual, en la que prima la rapidez y la comodidad a la hora de cocinar.

Además, ésta puede ser una forma alternativa de dar salida a los excedentes del vino, con los que se elabora este condimento. Se evitará también, con este nuevo formato, la degradación del producto que tiene lugar una vez abierto el envase tradicional. El proceso de concentración del vino tiene lugar mediante la técnica de la crioconcentración, es decir, el uso del nitrógeno líquido, con la que se congela parte del agua del producto original. Al cristalizarse, puede ser retirada con una malla dejando sólo la esencia del vino. El resultado final se presenta en estado líquido, en monodosis con un porcentaje de concentrado suficiente como para preparar un plato para 4 personas.

fuente: mercados del vino
fotografia: con mucha gula

viernes, 14 de agosto de 2009

los viñedos franceses se controlan por satélite

Por Jessica Mead - PARIS (Reuters) - Los productores de vino franceses miran hacia el espacio exterior para ganar ventaja sobre sus rivales extranjeros, con una nueva tecnología satelital que les otorgue una visión general de las características físicas y el potencial de los viñedos.
Las imágenes satelitales, producidas conjuntamente por el Instituto Cooperativo del Vino (ICV por sus siglas en francés) y por la compañía de geoinformación Infoterra, proporcionan a los productores datos sobre la presencia de agua y la composición de las uvas entre otras cosas, permitiéndoles una mejor gestión de la producción.
La tecnología, bautizada como Oenoview, es una combinación de fotografías aéreas e imágenes satelitales cercanas al espectro infrarrojo, que otorga a los productores y a los compradores una visión de conjunto de la fortaleza del vino y del terreno antes de la cosecha.
Oenoview está basado en un servicio que ya está marcha para la agricultura, pero debido al reducido tamaño de las plantaciones vinícolas, esta herramienta requiere una mayor resolución, según afirmó el jefe de la división de innovación de Infoterra, Hervé Poilve.
"Esto permite visualizar la variabilidad observada del vino a nivel de los viñedos, dice Bruno Tisseyre, un académico del Instituto para la Investigación Agronómica.
La variabilidad de los vinos puede verse afectada por un gran número de factores, incluyendo las aguas en el suelo y las deficiencias de minerales.
Oenoview no sólo permite a los productores estimar el valor potencial de su plantación, sino que además les facilita la clasificación de las uvas por su calidad. Al poner todas las uvas de una calidad similar juntas, los vinicultores pueden reducir el riesgo de producir caldos de baja calidad.
Sin embargo, esta herramienta no pretende remplazar a los técnicos vinícolas y a su conocimiento del terreno.
Para Tisseyre, la imagen satelital es un recurso suplementario que permite optimizar la información y orientar de una mejor forma el manejo de los vinos.
Sin embargo, la herramienta no es gratuita, lo que deja atrás a algunos viñedos. Jean Hemmi, técnico de las cavas de Fronton, cerca de Toulouse, dijo a Reuters que Oenoview era "un poco demasiado caro" y agregó que estaban buscando servicios de fotografías aéreas gratuitos. - (Traducido por Servicio Online de Madrid. Editado por Mario Naranjo)

lunes, 10 de agosto de 2009

el délestage


Durante los últimos años una novedosa práctica, conocida con el extraño nombre de “délestage”, se ha ido introduciendo poco a poco en las bodegas. Se trata de una técnica que permite favorecer la extracción del color y de los compuestos fenólicos presentes en el sombrero durante la vinificación en tinto. Por consiguiente puede ser considerada como una alternativa o un complemento a las técnicas clásicas de tratamiento del sombrero como son el remontado, el bazuqueo y la inundación .
El término “délestage” procede del francés y se podría traducir al castellano como “deslastrado”, el cual es un vocablo verdaderamente muy poco usual. De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua, se trataría del participio del verbo “deslastrar”, verbo que hace referencia a la acción o efecto de quitar lastre para ganar empuje y elevar los globos aerostáticos. Como que ya hace mucho tiempo que dichos artefactos han dejado de ser un medio habitual de transporte, el uso de esta palabra ha quedado restringido a las maravillosas novelas de Julio Verne y naturalmente a los modernos tratados de enología.
La técnica del “délestage” procede de la Côte du Rhône, si bien en la actualidad se aplica en bodegas de todo el mundo. De hecho su utilización en el mundo anglosajón, donde esta técnica es conocida como “rack and return”, es mucho más habitual que en los países productores tradicionales.
Básicamente el procedimiento consiste en lo siguiente. Una vez que la fermentación alcohólica ha comenzado y el sombrero se ha formado se procede a vaciar todo el mosto/vino de la cuba, enviándolo a otro depósito. Cuando apenas salga líquido, se recomienda abrir ligeramente la puerta para que el sombrero se escurra lo máximo posible. Transcurridas una o dos horas, el mosto/vino es reenviado a la cuba de origen, lo que comporta una completa descompactación del sombrero. Resulta evidente que un tratamiento tan enérgico como el “délestage” ha de favorecer enormemente la solubilización de los antocianos y de los taninos.
fuente:http://piskolavid.blogspot.com/2009/06/el-delestage.html

martes, 9 de junio de 2009

tapon de rosca, la alternativa favorita de los expertos


Si ustedes son de los que viajan por el mundo y consumen vinos extranjeros, hace tiempo que habrán notado que el tapón de rosca, el mismo que emplean los fabricantes de destilados y muchos elaboradores de aceites o vinagres de calidad, se está convirtiendo en algo tremendamente habitual, especialmente en el caso de los vinos blancos.
Los neozelandeses los han convertido en un auténtico estandarte, primero para su productos más internacionales, los blancos de sauvignon blanc, y después para muchos otros de sus vinos, hasta el punto de constituir una plataforma, la New Zealand Screw Cap Wine Seal Initiative, para promover su uso y concienciar al consumidor sobre sus beneficios. La plataforma ha acabado adquiriendo una dimensión internacional que ha dado lugar recientemente a la International Screwcap Initiative, un grupo de presión en toda regla que tendrá que combatir contra los todopoderosos lobbies del corcho.
¿Qué beneficios ofrece el tapón de rosca? Es inocuo, fácil de usar, no requiere ningún utensilio extra para su extracción, constituye un cierre perfectamente apto para el vino y, a diferencia del tapón sintético, muchos elaboradores y expertos lo consideran apto para los vinos de guarda, aunque otros se curan en salud y prefieren llegar a una conclusión dentro de 20 años. De hecho algunos châteaux bordeleses ya están realizando experiencias de dejar reposar sus vinos con distintos tapones para poder analizar su evolución a lo largo del tiempo.

El principal inconveniente para el elaborador es el coste que supone adaptar su maquinaria de embotellado a la rosca, ya que necesita un tipo de botella especial, lo que encarece el proceso frente a los tapones sintéticos y los tapones de corcho estándar.
La escritora Jancis Robinson comenta que “los tapones de rosca son extremadamente buenos manteniendo el oxígeno, el gran enemigo del vino, fuera de la botella –incluso demasiado buenos”- y expresa sus temores respecto a una reducción excesiva en el tiempo de los vinos que eligen este cierre. Aunque también recoge la opinión de un experto que aboga por que las bodegas se planteen seriamente adaptar sus prácticas elaboradoras en función del tipo de tapón elegido y, en este sentido, sugiere que los vinos que elijan la rosca necesitarán cantidades significativamente menores de sulfuroso, por ejemplo.
fuente:todovino.com

la mision del tapon

El mejor tapón es aquel que sella perfectamente la botella sin desvirtuar las características del vino y que, en el caso de los vinos pensados para evolucionar en botella, no interfiere en la crianza reductiva (transformación de las características del vino en ausencia de oxígeno) que se produce en el interior de la botella, ni la altera.
Cuando el sumiller nos da a probar un vino en el restaurante, el defecto más habitual que solemos encontrar y que nos lleva a devolver la botella es ese olor como a moho, humedad o cartón mojado tan desagradable y que casi todo el mundo identifica fácilmente como “corcho”.
Ese “corcho” ha traído loca a la industria vinícola durante los últimos años. Más aún desde que se ha estudiado en toda su extensión sus orígenes y su alto poder contaminante. Conocido como TCA (el nombre técnico es 2, 4, 6 tricloroanisol), su origen está asociado al uso de sustancias con contenido de clorofenoles, empleadas de forma habitual en el tratamiento de maderas hasta su prohibición en los noventa. Aunque luego se ha sabido que el corcho no es el único elemento de transmisión (están los jaulones y cajas de madera utilizados para almacenar botellas, las barricas, las propias botellas o incluso la madera utilizada en la construcción de las bodegas), sí que es de los pocos elementos sobre los que el bodeguero no tiene control o capacidad de actuación.
El TCA es detectable para el olfato humano en concentraciones tremendamente pequeñas. Sin embargo, dependiendo de su mayor o menor presencia el efecto puede ir desde un obvio olor a “corcho” a una degradación del vino (puede aparecer plano, apagado, sin fruta... casi como si estuviera enfermo) que muy pocos (ni siquiera los profesionales) podrían identificar como TCA. Y no cabe duda que para muchos elaboradores es peor que un consumidor recuerde que uno de sus vinos estaba “horrible” a que simplemente comente que le salió una botella con “corcho”.
La incidencia de este problema sigue sin determinarse con exactitud. Hay datos para todos los gustos procedentes de fuentes diversas, pero si se quieren quedar con uno reciente, casi el 4% de las 13.000 muestras enviadas para el concurso de vinos más grande el mundo, el International Wine Challenge, estaban afectadas por TCA. No es extraño, pues, que hayan aparecido otras alternativas.
fuente:todovino.com

jueves, 4 de junio de 2009

tapón para espumantes


La empresa proveedora de tapones australiana Zork ha presentado un cierre para espumantes que permite un nuevo tapado de la bebida, una vez consumida parte de la botella. Esto permite conservar todas las condiciones de la misma para posteriores degustaciones.

Con este sistema de tapón, una botella de vino espumoso mantendrá su burbujas después de su apertura.
Una vez que la botella fuera abierta y servido el vino, puede volver a ser tapado con el mismo cierre que mantiene la bebida fresca y con todas las cualidades del espumante.
Ver en este video su efectividad.

viernes, 8 de mayo de 2009

tapon de rosca, ¿ el cierre del futuro?


El productor italiano de tapones sintéticos Korked SRL presentó recientemente un nuevo concepto de tapón de rosca para vinos tranquilos, al que denominó Korked Spin. Técnicamente, se trata de un cierre de material sintético con un canal en su interior que -por interposición de una membrana hidrofóbica y permeable- permite una micro-oxigenación controlada.
Esta innovación le permite reproducir fielmente el comportamiento de un corcho natural, por cuanto favorece la selección cuantitativa del paso de oxígeno en la botella a través de la membrana hidrofóbica, lo que garantiza la maduración o el mantenimiento ideal del vino y la homogeneidad completa de resultados.
Con este avance también se elimina el defecto de los tradicionales tapones de rosca con revestimiento impermeable al oxigeno, los que pueden producir un ambiente reducido en la botella con desarrollo de olores azufrados.
Otras de las ventajas de este nuevo producto es que no puede ser atacado por TCA (la causa del tipico "olor de corcho") o TeCA, tampoco presenta grietas en su estructura, tiene densidad constante y no carece de problemas de desmenuzamiento.
El producto está compuesto por una mezcla termoplástica sin dobles enlaces químicos en la estructura polimérica, lo que permite una excelente resistencia al envejecimiento, y que cumple con las Directivas Comunitaria de la UE y las normas americanas FDA.
Korked Spin es producido con la tecnología a inyección mono huella, que garantiza una costancia de cada cierre individual por peso, medidas y densidad. Eso procura altas prestaciones mecánicas y una resistencia casi total al oxígeno.
El intercambio del oxígeno entre el interior y el exterior de la botella que ocurre por la acción de la membrana permeable hidrofóbica fue determinado midiendo los valores medios de la permeabilidad del corcho natural monopieza de alta calidad. Los valores del oxígeno intercambiado con Korked y el sistema de registro de datos son el resultado de más de cinco años de estudios conducidos por la firma cooperación con la Universidad de Udine.
Dichos análisis permitirán desarrollar en el futuro cierres con una permeabilidad variable al oxígeno según los diferentes tipos de vino y las necesidades del productor.
fuente: vendimia.com

viernes, 3 de abril de 2009

conservación por alta presión hidrostática

La aplicación de alta presión hidrostática (APH) puede ser utilizada para reducir la agresividad de otros factores que se utilizan tradicionalmente a modo de procesos de conservación de alimentos, como el tratamiento térmico o para reducir el uso de conservantes químicos. Combinar altas presiones con un tratamiento térmico suave presenta un potencial enorme. También se ha comprobado que el efecto antimicrobiano de las altas presiones se puede incrementar con calor, un pH bajo, dióxido de carbono, ácidos orgánicos, ultrasonidos, radiaciones ionizantes y bacteriocinas.
En Cataluña, únicamente se encuentra en funcionamiento una planta industrial que, de hecho, es la primera que existe en todo el Estado español. Todo apunta a que el uso de productos químicos o el tratamiento térmico tradicional se puede reducir o sustituir en determinados casos. Se trata de un método no térmico muy prometedor. Además, no sólo puede emplearse para conservar alimentos, sino también para mejorar sus propiedades reológicas y funcionales. Un aspecto importante de la aplicación de esta tecnología en la industria alimentaria es la inactivación de enzimas, mientras que nutrientes y aromas quedan retenidos en el alimento. Esto hace que los productos tratados por alta presión mantengan un aroma y una textura propios de un producto fresco. La dificultad técnica en la fabricación de cámaras de alta presión que realmente puedan tolerar presiones muy elevadas es un factor que limita la comercialización de la tecnología de alta presión.

Crioconcentración


Palabra muy de moda hoy en dia en el mundo del vino, que se utiliza para conseguir una mayor concentración en los mostos, actualmente se estan intentando copiar los famosos vinos de hielo con esta técnica.

La crioconcentración (concentración de alimentos líquidos mediante congelación) implica una reducción de la temperatura del producto de forma controlada con el objetivo de conseguir una congelación parcial hasta obtener una mezcla de cristales de hielo en un fluido concentrado. Estos cristales de hielo, si se han formado en condiciones apropiadas, son muy puros, es decir, contienen muy poco producto incorporado. La separación de estos cristales puros de hielo, ya sea por centrifugación o por alguna otra técnica, lleva a conseguir un producto cada vez más concentrado.Por lo que respecta a la concentración por congelación, que es aplicable a muchos alimentos, ya se utiliza comercialmente para concentrar zumo de naranja, vinagre, cerveza y vinos; también se ha utilizado para la concentración de extracto de café y té, jarabes de azúcar o productos lácteos, como la leche o el suero. La crioconcentración permite obtener mejores resultados en la concentración de bebidas alcohólicas. Se trata, por tanto, de una tecnología emergente que tiene como principales ventajas las bajas temperaturas del proceso y la ausencia de la interfase líquido-vapor en la separación. Esta separación a baja temperatura permite, incluso más que en la tecnología de membranas, la concentración de alimentos térmicamente sensibles, sin que se produzca pérdida alguna de calidad, aromas o componentes volátiles, como sucedía en la evaporación. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para poder obtener equipos que resulten totalmente viables desde el punto de vista industrial.

jueves, 26 de febrero de 2009

TPC, el fin de los pesticidas en la viña


Una pequeña bodega familiar en el sur de Brasil, que esconde uno de los mejores vinos espumosos del país, atesora hasta ahora en secreto una máquina que promete acabar con el uso de los pesticidas en la Agricultura.
La familia Geisse, de origen chileno, abrió esta semana las puertas de su bodega Amadeu a un grupo de periodistas para enseñar sus excelentes y exclusivos caldos y para mostrar por primera vez al mundo un invento que podría suponer el fin de los productos tóxicos en los cultivos.
El Termo Pest Control (TPC), creado y patentado internacionalmente por el chileno Florencio Lazo, es un ingenio que esteriliza las plantas disparando un chorro de aire caliente a 150 grados centígrados y con una presión equivalente a 100 kilómetros por hora.
El TPC está equipado con una caldera y dos inyectores de gas que funcionan como turbinas que expulsan sendas láminas de viento, eliminando insectos y hongos, aunque sin agredir a las plantas."Hasta yo aguanto el chorro de la máquina. Da una sensación de escalofrío", afirmó Mario Geisse, propietario de la bodega y que la ha probado en exclusividad en sus viñedos en la Sierra Gaúcha, principal región productora de vinos de Brasil, ubicada en el sureño estado de Río Grande do Sul.
El secreto para que la máquina no queme la planta es que se mueva a una velocidad de cinco kilómetros por hora, para lo que debe ser arrastrada por un tractor.El choque de calor seco, aplicado dos veces por semana, deshidrata las larvas de los insectos, impide la multiplicación de microorganismos y activa el organismo de la planta, "como si fuese un viagra vegetal"."La diferencia con el viagra es que todo el mundo va a querer decir que usa esta máquina", bromeó Geisse.
El intenso calor hace que la planta se sienta agredida y que aumente sus defensas naturales.Un buen ejemplo es que la cáscara del fruto se hace más gruesa, por lo que queda mejor protegida de los hongos. Además, aumenta la concentración de ácido jasmónico, un compuesto químico que combate el ataque de bacterias patógenas en muchos organismos vegetales.
En el caso de la uva, tiene otros efectos positivos, como que elimina la piracina, una sustancia que le imprime ciertos tonos verdes y amargos al vino y que no es muy apreciada por los enólogos.
Varias universidades en California (EEUU), España y Nueva Zelanda están estudiando otros posibles efectos positivos de la máquina, que nació por casualidad."Lazo pretendía fabricar una máquina para combatir las heladas y, cuando la usó por primera vez, el agricultor que se la había encargado descubrió que ayudaba a madurar la semilla y la fruta, así que se puso a investigar el porqué. Todavía estamos indagando para qué más puede servir", señaló.
La bodega Amadeu ha probado el invento en dos vendimias consecutivas en una parcela de cinco hectáreas, aunque pretende extenderlo en un futuro a las 22 hectáreas que posee en la Sierra Gaúcha.La máquina ha sido un "completo éxito", ya que en esta región, con altos niveles de humedad, si no se usan pesticidas, "no quedan ni los palos de las plantas", explicó Diego Geisse, hijo del bodeguero y uno de los asociados al inventor del TPC.
Matizó que la gran ventaja del invento será que permitirá a los agricultores criar productos libres de pesticidas, aunque no traerá ganancia económica, puesto que es caro."En el café o en los tomates, en los que sólo comes productos tóxicos, será extraordinario", agregó.
Otra ventaja será el ahorro de agua en la fumigación, del orden de 15.000 litros por hectárea, según cálculos de los bodegueros.No obstante, el invento ha traído "graves" efectos colaterales, reconoció Mario Geisse, como el regreso de las bandadas de pájaros que atacaron y comieron gran cantidad de uva en la zona que no había sido fumigada con pesticidas."No sé cómo lo descubrieron. Fue una invasión infernal, como en la película 'Los Pájaros'", comentó recordando la obra maestra de Alfred Hitchcock.
Geisse, que está decidido a persistir con el uso del TPC, aseguró que va a tomar medidas más drásticas como comprar aviones teledirigidos por control remoto y más espantapájaros para ahuyentar a los indeseables animales.
Fuente: E FE

miércoles, 25 de febrero de 2009

datawine, primer E.R.P. para bodegas vitivinicolas


DATAWINE es una gestión integrada, diseñada única y específicamente para cubrir las necesidades de gestión de las bodegas vitivinícolas de nuestro país. En su desarrollo han participado un nutrido grupo de expertos del sector y técnicos altamente cualificados en los campos de la gestión tecnologías de la información.
DATAWINE integra todas las funcionalidades de los más avanzados ERP del mercado, con especial énfasis los aspectos logísticos, y las particulares de la gestión de una bodega: control de viñedo, vendimia, elaboración, crianzas, embotellado... Además, contempla todos los aspectos específicos de la gestión de Cooperativas Agrarias en sus relaciones con los socios y las administraciones públicas, incluso para otros productos agrarios sin afectar las funcionalidades propias de otro tipo de sociedades.
DATAWINE está preparada para incorporar todos los libros, declaraciones, documentos de acompañamiento y demás aspectos legales del sector, de acuerdo a la normativa de cada una de las Comunidades Autónomas y Consejos Reguladores.
http://www.datawine.com/datawine1.php
datawine salio a la luz en 2004 y parece que esta teniendo aceptación en el sector

viernes, 20 de febrero de 2009

Tecnologia al servicio del vino


La increíble revolución tecnológica de los últimos tiempos ha puesto toda una parafernalia de posibilidades al alcance de los elaboradores.
Muchas de ellas, de reciente creación, sólo se practican en países del Nuevo Mundo, ya que no se contemplan ni permiten en la legislación europea. Como la adición de agua al vino, habitual en zonas cálidas de Australia y California para reducir el grado, o la desalcoholización.

Virutas de roble

Pero las cosas están cambiando. Por ejemplo, la UE aprobó recientemente el empleo de virutas de roble que constituyen una alternativa barata para dar sabor a madera a los vinos sin necesidad de recurrir a las barricas tradicionales, mucho más caras. Alguna denominación de origen española ya ha anunciado que no introducirá su uso en su reglamento, pero es posible que sí lo hagan elaboradores de otras zonas que no estén sujetos a una normativa tan estricta.
La microoxigenación, práctica hoy ya conocida y extendida por todo el mundo, busca mediante el aporte controlado de oxígeno reproducir la misma situación por la que el aire entra en contacto con el vino a través de los poros de la barrica en las crianzas tradicionales.

Gracias a ella se conseguirán, en un plazo relativamente breve, vinos más redondos, pulidos y aptos para beber.
En la reunión anual de la American Chemical Society celebrada en septiembre pasado se habló de las posibilidades de aplicar los análisis químicos mucho más allá de las decisiones de vendimia y, mediante la identificación de los compuestos que producen los aromas y sabores que busca el elaborador, poder dirigir la fermentación en la dirección más adecuada.
En Sonoma, California, la empresa Enologix, gracias a un potente software, se dedica a generar recomendaciones específicas sobre cómo conducir el proceso de elaboración de un vino desde la viña con el único objetivo de que el vino resultante consiga altas puntuaciones por parte de los críticos más influyentes (léase Robert Parker).

En la base están análisis moleculares que han permitido identificar los componentes químicos que se traducen en vinos de alta calidad según el criterio de los expertos. Se emplean técnicas como la cromatografía o la espectrometría para determinar el momento idóneo de vendimia y los análisis continúan a lo largo de la elaboración.
El fundado de Enologix, Leo McCloskey da servicios a más de medio centenar de bodegas al año, lo que le genera unos ingresos anuales de en torno al millón y medio de dólares.
¿Y el terroir?

Semejantes avances pueden producir un poco de vértigo y seguramente empañarán la visión romántica que muchos de ustedes tienen del vino, pero tampoco piensen que es el pan de cada día en todas las bodegas del mundo.
Hoy hay elaboradores con grandes aspiraciones y que firman grandes vinos que vuelven a las prácticas más ancestrales: recuperan las tinas de madera para la fermentación, incluso los depósitos de cemento y, sobre todo, intentan emplear aquellas prácticas que mejor puedan expresar o conservar la expresión de un terruño y aportar una personalidad propia y, en el mejor de los casos, única.

Proceso de microoxigenación

John McKay enólogo norteamericano y gran defensor de la microoxigenación reconocía en un artículo publicado en la web Appelation America que “muchos elementos de la elaboración de las bodegas comerciales mitigan el terroir”.
Y el también norteamericano Michael Havens, de Havens Wine Cellars, explicaba a Jamie Goodie en uno de sus artículos que “la elaboración de vino y el cultivo de la viña son intervencionistas de principio a fin. Elegimos variedades, las plantamos en hileras, conducimos la viña en espaldera, hacemos aclareo de racimos y vendimiamos en un momento elegido. Así que alardear de un vino sin manipular es una tontería”.
El ser humano lleva siglos trabajando en la viña y la bodega. La contemplación absoluta no existe, pero cada elaborador acaba decidiendo, como parte de su filosofía, el grado de intervención que va a tener en este proceso. Y supongo que nadie reprocharía a un enólogo que utilizara todas las prácticas legales a su alcance para elaborar vinos mejores.
Por definición, el vino es fruto de una transformación y la conversión del azúcar de la fruta en alcohol es un proceso tremendamente complejo.

Pero, al final, lo que llega a su copa es el producto terminado que usted valora y decide si le gusta o no, sin pararse a pensar –supongo que hasta ahora– en si hay más o menos ingredientes o más o menos tecnología en la trastienda de la botella.

fuente: todovino

Máquina que elimina la resaca y mejora sabor del vino


Se trata de un invento que se ha creado en Sudáfrica que cura todos los efectos adversos de beber alcohol en exceso.
Los dolores de cabeza surgen por causa de los sulfitos, que se introducen en las botellas de vino para matar todos los microbios indeseados y para limitar la oxidación del vino. Una nueva máquina creada por L’Ormarins permite retirar en la mayor cantidad posible los sulfitos por medio de rayos ultravioletas.
Surepure es el nombre que ha recibido esta tecnología y en estos momentos se la está probando en varias regiones de Sudáfrica así como también en California, Chile, Nueva Zelanda y Australia. Lo interesante de este adelanto no es solamente que permite evitar resacas sino que también puede mejorar el sabor del vino, porque los sulfitos matan elementos claves de los vinos.
Es una gran máquina que permite procesar 4,000 litros de vino al mismo tiempo y repetir el proceso la veces que se quiera. Parece que se viene un gran cambio en el modo en que se fabrica el vino.
fuente: el gran catador

viernes, 7 de noviembre de 2008

EMINASIN, el primer vino sin alcohol de alta gama llega a españa


El primer vino español de alta gama llega a los consumidores, un producto pionero elaborado en las destilerías del Duero, en las instalaciones de la compañía en San Bernardo en Valladolid, gracias a un intenso trabajo de investigación iniciado hace más de tres años.
Es un producto novedoso en el mercado nacional e internacional, según informan desde el grupo Matarromera. Tres años de trabajo y de profunda investigación por parte del equipo enológico de Emina y en colaboración con organismos como el Instituto de Técnicas Agrarias de Castilla y León, ITACYL, o la Estación Enológica de Castilla y León entre otros.EMINASIN es un producto elaborado con vino procedente de las mejores uvas del área del Duero y que, tras un proceso de deconstrucción, ha reducido su nivel de alcohol a tan sólo un 0,5 por ciento.El vino se separa obteniendo por un lado alcohol, por otro, aromas y finalmente el resto de componentes. Tras este procedimiento, se reconstruye, pero eliminando el alcohol casi en su totalidad. La desalcoholización se ha llevado a cabo a través de una destilación al vacío a baja temperatura de un vino fermentado previamente en depósitos de acero inoxidable y siempre a una temperatura controlada. Gracias a este proceso de deconstrucción, se minimiza el riesgo de pérdida de componentes aromáticos en el vino. EMINASIN, se presenta el mercado bajo tres referencias distintas, Blanco, elaborado con la mejor uva Verdejo de la zona de Rueda, Tinto con la excelente Tempranillo del área del Duero, y Rosado, elaborado con uvas procedentes de la zona de Cigales. Este vino se elabora en la Destilería del Duero, en Valbuena de Duero, en Valladolid.